En las últimas horas causando mucho revuelo una situación en Bélgica. Se trata del trabajo que realiza el Ministerio de Finanzas de aquel país, entidad que se encargará de estudiar las sanciones deportivas generadas dentro de los partidos de fútbol profesional para que las mismas contribuyan tributariamente, La idea es que cada tarjeta roja pague un impuesto con la idea de aumentar la recaudación impositiva.
Según información suministrada por el diario het nieuwsblad, hoy por hoy cCuando un jugador recibe una tarjeta roja debe pagar una multa de entre 1000 y 500 euros, cifra que finalmente es pagada por los clubes a los que pertenecen.
Por localizacion, Francisco Adyn, el portavoz del Ministerio sostuvo que esta situación es una beneficio que se le otorga al deportista y considerado que es como si ocurre lo mismo cuando un empresario le da un empleado una mejora salarial adicional.
De este modo, las autoridades seguirán atentas a esta situación debido a que los 21 clubes que hacen parte del fútbol profesional pagan multas con una importación total de 513.859 euros, una cifra que se les escapa a las autoridades fiscales.
GM


