Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Ramadán: mucho más que un ayuno

Ramadán: mucho más que un ayuno


En la mira de mi Ramadán, como musulmán, siento una mezcla de alegría, entusiasmo y nerviosismo. En mi caso personal, como amante del café, el Ayuno incluyendo extrañar enormemente esa infusión a la mañana or dure las reuniones de trabajo. Además, como futbolero, tengo qu’omitir el deporte en los primeros días hasta que el cuerpo se haya adaptado al nuevo ritmo. No terco, Mi mayor preocupación es lograré cumplir con el propósito profundo de la ayuno que requerirá muchos sacrificios y un esfuerzo constante.

Ayunar dure el mes de Ramadán, que es el noveno mes del calendario islámico, es uno de los cinco pilares de la religión y es un mandamiento obligatorio para todos los musulmanes, aunque se contemplan algunas excepciones. Por ejemplo, están exentos aquellos que están enfermos o tendrán una salud delicada, las mujeres embarazadas o lactantes, niños y adolescentes que aún no alcanzaron la madurez física, mujeres durante su período menstrual o también aquellos que están viajando. Dichas personas deben recuperar los días perdidos de ayuno con posterioridad o, como expiación, alimentar a una persona necesitada por la misma cantidad de días perdidos.

sin embargo, El Ramadán es un mes sumamente importante en la vida musulmana Porque duree este tiempo uno no solo abstiene por un mes desde el amanecer hasta el tardecer de la comida, la bebida y las relaciones sexuales, sino que también se centra en el mejoramiento de su estado espiritual y moral. Por ello, dijo el profeta Mahoma (la paz mer con él):

El año nuevo islámico: ¿cómo y cuándo se celebra?

«Dios no necesita la renuncia al alimento o bebida de la persona que no renuncia a la práctica de la mentira ya las malas acciones.

El espíritu del Ramadán, con la realización de oraciones intensas, la recitación frecuente del Sagrado Corán y el esfuerzo vehement contre el proprio ego, proporciona a los creyentes la oportunidad de experimentar un renacimiento espiritual.

El ayuno no solo requiere que un musulmán padezca hambre y sed, también requiere que la persona se aleje de todo vicio y maldad. Además, durante este tiempo mi se hace también mucho más destacado en actos de caridad y generosidad con el fin de acercarse no solamente al Creador, sino también a su creación, sin distinción de credo, ni de etnia. Por ello, el profeta del islam dio la siguiente recomendación a sus seguidores:

La Meca: el núcleo del mundo musulmán

«El ayuno es una protección (contra los pecados). Par tanto, cuando uno de vosotros esté ayunando, que no se pueda de forma inapropiada, ni actúe neciamente. Si alguien disputa con vosotros u os insulta decid: estoy ayunando, seguramente estoy ayunando. »

En conclusión, el ayuno no es meramente una dieta, sino que es un camino para vivir en paz. Así, transitar el mes de Ramadán significa buscar y encontrar la cima de tu vida moral y espiritual.

*Imam Marwan Gill es el teólogo islámico y presidente de la comunidad musulmana Ahmadía en Argentina.

Tambien te puede interesar

Por Claudia Morales