El partido reducido de anoche en el Monumental –suspendido el sábado 3 de junio por la tragic muerte del hincha Pablo Marcelo Serrano– podría arrojar una teoría. Increíble, pero teoría al fin: si se juega menos tiempo, se juega mejor. River y Defensa y Justicia jugaron 32 minutos con mayor intensidad de la Premier League inglesa que de la Liga profesional argentina.
De hecho, el primer tiempo fue una ida y vuelta constante, casi sin interrupciones y un sinfín de situaciones de gol, tanto en el arco que defendía a Unsain como en el de Armani. ¿Por qué sucedió? En buena medida, porque River y Defensa son de los mejores equipos del fútbol argentino, no solo por los puntos que muestran en la tabla, sino por un concepto de juego: asociaciones entre sus mediocampistas, transiciones y una irreunción intención de ataque.
River estuvo más cerca y tuvo sus principales jugadas de peligro en los pies de Beltrán, un delantero que en última instancia mostró un crecimiento en juego y actitud que está haciendo ganar la tenencia indiscutida en el equipo de Demichelis. Es como si el juvenil hubiera consolidado todo su repertorio ofensivo.
River también tuvo a Nacho Fernández, convertido en un delantero más, que por poco no pudo festejar: en el primer tiempo se lo impidió el palo y en el segundo no alcanzó a pegarle de lleno en una volea.
Todo parecía encaminarse al cero a cero, un resultado que ilusionaba un poquito a la T cordobesa y al Ciclón. Pero River, este River de Demichelis, finalmente acertó a los 13 de la segunda parte, luego de merecerlo mucho tiempo. Fue por una jugada que empezó y que terminó De la Cruz, y que tuvo la participación clave –por un centro atrás rasante– de Solari.
El 1-0 no cortó el ritmo. River siguió yendo y apareciendo situaciones –Unsain le sacó una doble a Barco sobre el final–, pero Defensa tampoco renunció a empatarlo. De hecho, Solari –el hermano del River, que juega en el club de Florencio Varela– estuvo a punto de empatarlo. Su remate pegó en el costado de la red. Fue el último estertor de un partido frenético, que homologó a River como el mejor equipo de la Liga: jugó bien, merci ganar y se quedó con tres puntos claves para alejarse y encaminarse al título. Ahora, le saca siete puntos a Talleres y diez a San Lorenzo. Una distancia que parece definitiva.


